Los pequeños héroes de Ruanda

Si buscamos la palabra Ruanda en el google nos encontramos con que la mayoría de las imágenes hacen referencia al geneocidio ocurrido en abril de 1994. Este es el mes en el que todas las familias huérfanas recuerdan todas las muertes injustas de sus hermanos, padres, incluso hijos. Recuerdan cómo en tan solo 100 días los hutus, arrastrados por el odio hacia los tutsis , mataron casi a un 1.000.000 de personas. 
Diecisiete años después, la vida en Ruanda sigue siendo de extrema pobreza. Recordemos aquel artículo publicado en EL PAÍS (Los pequeños héroes de Ruanda) en el que Jane Murekatete explica su testimonio después de lo ocurrido. Como ella, miles de personas en este país cada día intentan labrarse un futuro, pero muchos de ellos no tienen los recursos necesarios para ello. Jane comenta que muchos niños siguen sin encontrar una respuesta a la matanza de sus padres, incluso algunos llegan a volverse locos. Para Jane la única posibilidad de prosperar es la educación y pensar en el futuro. Este es el mensaje que siempre intenta transmitir a sus hermanos aunque para pronunciar estas palabras deba estar tranquila.

Lo que más sorprende de este país es el deseo de mucha otra gente de seguir viviendo, de luchar por una vida mejor. Y esta  es la historia que no siempre se cuenta de África.

Ahora bien, de la tragedia ruandesa también han nacido grandes iniciativas artísticas.

Por ejemplo, el ruandés Yves Montand Niyongabo con tan solo 22 años realizó un cortometraje (Mibobo) en el que narra de forma muy simple pero eficaz la historia de esos críos huérfanos que pueblan los caminos de Ruanda.

Por otra parte encontramos el grupo musical The good ones. Son sobrevivientes del genocidio de Ruanda. El productor Ian Brennan se encontraba realizando un documental en dicho país y por acto del destino se encontró con estos tres personajes que cantan en un dialecto callejero de Kigali (capital de Ruanda). El disco Kigali Y’ Izahabu fue grabado en el porche de la casa de un amigo de los músicos, quienes se presentaron a las sesiones con un par de guitarras de 4 y 5 cuerdas.

Fotógrafos como Jonathan Torgovnik también han querido captar con sus cámaras la vida de muchas familias ruandesas. Este fotógrafo logró el premio al Retrato Fotográfico de la National Portrait Gallery de Londres por la fotografía que hemos publicado al inicio de este artículo.

España también se ha acordado de este país y el año pasado el productor David Muñoz ganó el Goya por el mejor cortometraje por Flores de Ruanda. En él se plantean diferentes cuestiones: ¿En qué situación se encuentra el país en la actualdiad?, ¿Qué sentimientos reinan en los corazones de las víctimas?, ¿Pueden convivir las víctimas y los verdugos?, ¿Qué valor tiene la educación en una sociedad que ha sufrido un genocidio?, ¿Puede volver a ocurrir?, Quién debe actuar cuando un genocidio está teniendo lugar?, ¿Qué responsabilidades tenemos como individuos?

Y para acabar este artículo, una última reflexión: ¿Cuándo empezaremos a conocer este país realmente por su gente, por su lucha diaria y por sus maravillosos paisajes en vez de por una injusta matanza? Desearíamos que todos los enlaces a Ruanda nos ofrecieran fotos en las que no se recordara el sufrimiento.

Ainhoa Gallardo

Natalia de la Fuente

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s